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Escuela
en Pastoral |
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Viviendo
los valores…
todos vamos aprendiendo... |
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Con
entusiasmo
y muchas ex-pectativas
iniciamos,
en este 2010,
el tercer
año
de uno de
los proyectos
bandera de
nuestro colegio:
“Competencias
ciudadanas
y valores
para la vida”.
Basado
en el modelo
PENTA-CIDAD
que le permite
a la persona
conocer y
desarrollar
su inteligencia
global, respon-sabilidad,
autonomía,
comunica-ción,
solidaridad…y
todas aquellas
capacidades
que le admiten
ser coherente
entre sus
pensamientos,
modos de actuar
y de dar respuestas
adecuadas
a todas y
cada una de
las situaciones
que se le
presenten
en su vida
cotidiana.
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El
modelo potencia
el crecimiento
integral de la
persona en los
cinco ámbitos:
Identidad, social,
mente, cuerpo
y emociones.
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Parte
de un proceso de
autoconocimiento
aplicado a las cinco
áreas de
la vida: la propia
persona, en la familia,
con las amistades,
en el estudio (trabajo)
y en las relaciones
afectivas. Es un
reconocimiento de
todo su potencial
y el derecho a su
realización
total. Cada persona
desarrolla su identidad
personal, creciendo
integralmente dentro
de su cuerpo, con
su mente, con sus
emociones, con su
compromiso personal
y social de responsabilidad.
Los
equipos de ayuda
mutua son una herra-mienta
fundamental para
fortalecer la autoformación
y autorregulación.
En cada uno, existen
roles que le permiten
organizar el trabajo
y las relaciones:
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Paralelamente, se potenciarán
los ámbitos a través
de las áreas de
gestión:

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Cada
estudiante pertenece
a un equipo de trabajo,
desempeña
uno de los roles
y lidera un área
de gestión.
Cabe
resaltar que esta
herra-mienta no
sólo la desarrollan
las estudiantes,
también los
docen-tes y el personal
administrativo hacen
parte de sus respectivos
equipos de ayuda
mutua en donde tienen
las mismas asignaciones
y responsabilida-des
mencionadas anteriormente.
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La
cartilla que cada estudiante
posee es una herramienta
que le permite plasmar
su proyecto de vida, verificar
cómo está
cultivando sus valores
y mejorando sus actitudes,
por esta razón,
es un libro personal de
vida. En ella, se desarrollan
diez competencias que
buscan fortalecer la personalidad
a través de actividades
de interiorización,
la creación y cumplimiento
de pautas de acción
y la autoevaluación
y co evaluación
de las integrantes de
cada uno de los equipos
de ayuda mutua.
Los
cariñogramas son
una herramienta que se
utiliza permanentemente
para reconocer los cambios,
los avances, las mejoras
y todos los resultados
obtenidos por las personas
que hacen parte de cada
uno de los grupos.
Los
padres de familia forman
parte vital del proyecto
al valorar los avances
de su hija escribiendo
cariñogramas y
mensajes en la agenda
escolar, participando
activamente en las reuniones
formativas en las que
pueden evidenciar los
avances del proyecto y
brindar aportes para las
acciones de mejora.
Todos
hacemos parte activa de
este proyecto…
¡Participemos con
entusiasmo!
Por:
Equipo Orientador del
Proyecto de C.C.V.V.