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En días pasados,
se realizó
la reunión
de con-vivencia
entre los padres
y sus hijas en el
co-legio la Merced;
evento que nos parece
muy importante dentro
del calendario escolar
ya que somos concientes
de su gran importancia
y oportunidad para
desarrollar espacios
de cono-cimiento,
confianza y mejorar
nuestras rela-ciones
familiares y a su
vez afianzar aún
más nuestro
respaldo al colegio
en el marco de sus
actividades extra
curriculares, siempre
con un objetivo
general: La formación
de valores en familia.
De tal forma, nosotros
como padres, educado-res
por naturaleza,
sentimos mucha alegría
cuando vemos y compartimos
al interior de la
institución
que la educación
impartida es integral
y avanza mucho más
allá que
solo el desarrollo
diario de la temática
o pensum gradual
escolar y se fundamenta
en valores como
el amor, la responsabilidad,
la amistad, el respeto,
el com-pañerismo,
la amabilidad, el
orden, la hones-tidad
y en general, otros
que finalmente,
forma-rán
a nuestras hijas
con una instrucción
y ca-rácter
competitivo pero
respetuoso; con
inicia-tivas pero
amables y honradas
; líderes
y dirigentes pero
sabrán escuchar
y tolerarán
las diferencias
; defensoras de
los derechos pero
conocedoras y cumplidoras
de sus deberes como
ciudadanas colombianas
que se mane-jarán
respetando sus leyes
y orgullosas de
un país rico
en geografía
e historia que aprendieron
dentro de su colegio
la Merced.
Los valores y la
educación
no van por separados
y no es fácil
su integración,
por eso, asistimos,
a pesar del cansancio
diario del trabajo,
al cole-gio, nuevamente
a re-aprender y
a compartir con
los educadores que
hacen el esfuerzo
pe-rmanente de integrar
con nuestras hijas
y por ese día
hacen el esfuerzo
de integrar con
no-sotros y con
la familia.
Asistir a la convivencia,
es un proceso de
dar y recibir, compartir,
generar, aplicar
pero, prin-cipalmente,
de agradecer a Dios
por todo lo bueno
que creó
y que permite que
se perpetúe
El AMOR
DE LA FAMILA
que no solo incluye
a sus integrantes
sino que es tan
amplio que invita
a la participación
de los profesores,
las herma-nas terciarias
capuchinas, el plantel
adminis-
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trativo
y los trabajadores
del colegio en general,
porque sin todos
ellos sería
imposible obtener
los logros y las
metas planteadas
desde el inicio
de cada año
e incluso, desde
su planeación
previa, por eso
el acto de la convivencia,
es un acto de gracias
y socialización
del amor divino
como regalo diario
pero que ese día
tratamos, los padres
de expresar de forma
más o menos
adecuada porque
en el fondo siempre
seremos niños
y a veces no sabe-mos
expresamos a tiempo
de forma oportuna
o no tenemos las
cualidades necesarias
para saber decir
: GRACIAS
, FAMILIA MERCEDARIA.
Fueron excelentes
las participaciones
y las palabras de
todas las personas
que guiaron el acto
de la convivencia
e igual de importante,
aquellas ersonas
que no hablaron
pero que estuvieron
allí y nos
atendieron con mucha
paciencia y amor.
Pero
mucho más
allá que
el discurso, lo
importante fue su
contenido que desde
formas sencillas
y ami-gables nos
generaron un espacio
de confianza y amistad,
de apoyo, nos guiaron
y redirigieron nuestros
pensamientos y maneras
de interactuar con
nuestras hijas,
nos invitaron ala
reflexión,
nos recordaron lo
fundamental del
dialogo, la tolerancia
y entender que las
cosas cambian, los
tiempos cambias
, las generaciones
cambian y nosotros
al igual que el
colegio, debemos
aprender a adap-tamos
y ser felices con
nuestras familias
dentro de ese cambio
obligatorio de la
sociedad pero nece-
sario para su permanencia
como la gran colectiva
humana que nos hace
diferentes a otras
especies.
El
ritual del pan y
el vino, que conocemos
desde la institución
de nuestra iglesia
y su significado,
fue sorprendente
y muy efectivo,
a esa altura de
la convivencia;
estamos seguros
que todas las fami-lias
entendimos el mensaje
Los cuestionarios
y las respuestas
a solucionar en
familia, independiente-mente
de la estrategia
como herramienta
peda-gógica,
nos agradaron ya
que nos divertimos
y juntos en familia,
nos reflejamos y
nos encontra-mos,
otra vez.
Esperamos
en pocas palabras
poder expresar nuestra
convivencia pero,
principalmente seguir
apoyando tales eventos
y dar nuevamente,
nuestros agradecimientos
a la familia Mercedaria,
GRACIAS
TOTALES.
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