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Justificación
El
proyecto de Educación
Sexual, ha sido
creado en el Colegio
la Merced, con la
intención
de contribuir a
la formación
integral de las
estudiantes, no
solo con una exigencia
del Ministerio de
Educación
Nacional, sino como
un aporte significativo
en la construcción
de la personalidad,
frente al convulsionado
mundo en que vivimos;
la sexualidad humana
se ha convertido,
especialmente en
estos tiempos, en
un tema que hace
parte de la cotidianidad
y cuyo bombardeo
de información,
no siempre es recibido
por las jóvenes
a través
de las fuentes adecuadas,
lo cual ha contribuido
enormemente a que
se tenga una visión
y vivencia malformada
del mismo.

La
sexualidad es una
función humana
compleja y difícil
de definir. Se puede
manifestar de muchas
formas en las personas
y evoluciona a lo
largo de la vida.
En la actualidad
se considera que
la sexualidad no
es sólo una
función para
la reproducción
(tener hijos), sino
también un
juego, un intercambio,
una comunicacióén
esta influida por
la educación
recibida y por las
experiencias que
se han tenido de
pequeño y
durante
la adolescencia.
Son muy importantes
las experiencias
positivas que acompañan
al crecimiento:
los ciuda-danos
y la satisfacción
de las necesidades
primarias (como
el hambre y el sueño),
el contacto corporal
(caricias) y la
relación
cariñosa
con los padres y
la aceptación
del propio cuerpo.
En un momento espe-cifico
de la vida, nuestros
cuerpos empiezan
a cambiar y nos
convertimos en adultos.
Todos sentimos curiosidad
y nos hacemos muchas
preguntas sobre
el sexo.
La historia de la
sexualidad humana
y la del ser humano
como persona coinciden
y se influyen mutuamente.
Los cambios en la
cultura y en la
organización
social
y económica
influyen en la sociedad,
al igual que la
evolución
de la vida sexual.
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Cuando
se viven las primeras
experiencias sexuales,
puede ocurrir que
no se asocie
la propia sexualidad
con la capacidad
de procrear: las
informaciones equivocadas,
las dificultades
para hablar con
los adultos de este
tema, la vergüenza
o la inseguridad
son algunos de los
motivos
que pueden inducir
a subestimar el
problema o a considerar
que se puede hacer
el amor sin correr
ningún riesgo.
Como completamente
a esta justificación
vista desde el prisma
de la persona, la
educación
sexual cobra otro
valor desde una
perspectiva social
e ideológica.
Es preciso invertir
energías
en generar climas
de participación
fundados sobre posiciones
abiertas y respetuosas
ante la sexualidad
con el fin de crear
espacios educativos
y sociales libres
de tabúes
y prejuicios.
De esta forma es
fundamental que
el Proyecto de Educación
Sexual abra un nuevo
ámbito formativo
en este campo
que implica velar
por un desarrollo
más completo
de las estudiantes
y cubrir como organización
social, un frente
ideológico
necesitado de sensibilización
y apoyo, por ello
se involucran dentro
del proyecto transversal.
La educación
es un ámbito
vivo, conectado
con otras áreas
como la educación
no sexista, la ética,
la educación
para la paz
o la educación
para la salud. El
trato de la sexualidad
no sólo debe
vincularse con estos
apartados sino que
gran medida también
debe nutrirse de
ellos tanto en la
escuela como en
hogares. Así
pues, la educación
Sexual, tiene como
objeto mejorar el
bienestar de los
jóvenes y
adultos, lo cual
consideraremos bajo
perspectivas. La
preventiva y el
desarrollo integral
del ser humano.
De esta forma, proponemos
en este proyecto
un proceso de formación,
de responsabilidades
de las jóvenes,
a fin
de adquirir los
conocimientos, las
actitu-des, los
valores, los hábitos
básicos e
higiene y cuidado
personal para la
promo-ción
del desarrollo integral
individual y colectivo,
es decir, como un
intento de responsa-bilizar
a las estudiantes
y de prepararlas
para que, poco a
poco adop-ten un
estilo de vida lo
más sano
posible con conductas
positivas con relación
a la construcción
de su proyecto de
vida.
En este sentido
si enfocamos la
Educación
Sexual desde un
modelo participativo
y adaptado a las
necesidades, las
estudian-tes adquirirán
una responsabilidad
en su aprendizaje
y éste no
estará centrado
en
el saber, sino también
en el saber hacer.
El bienestar y salud
sexual requiere
respuestas sobre
todo, información.
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