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UN
CICLO
QUE
CULMINA
HOY,
UNA
ETAPA
QUE
EMPIEZA
MAÑANA,
Y CANTIDAD
DE RECUERDOS
QUE
QUEDARAN
POR
SIEMPRE.
Cuando
empecé
a escribir
sobre
esto,
sobre
lo que
fue
y sobre
lo que
será
no tenía
demasiada
inspiración
como
para
plasmar
aquí
mis
mejores
letras,
ni mu-cho
menos
un sin
número
de frases
de siempre
acompañadas
de palabras
elegantes;
entonces
considere
que
lo mejor
era
dejar
que
esto
se desenvolviera
solo.
Tal
vez
para
tener
aquella
cer-teza
que
estas
palabras
nacen
y se
funden
allí:
solo
en mi
cora-zón.
Menos
mal
estoy
aquí
y tengo
16 años,
menos
mal
soy
parte
de Avenida
Endless
y en
mi colegio
la merced
soy
parte
del
centro
de atención
para
todos:
las
niñas
más
pequeñas
quieren
ser
como
nosotras;
y si
de profesores
y directivos
se trata,
ni hablar,
puedo
sentir
como
siguen
en la
lucha
que
si pensé
a veces
era
contra
nosotras,
con
el pasar
del
tiempo
aprendí
que
no es
así
sino
que
por
el contrario
es una
lucha
donde
ellos
y yo
formamos
un mismo
bando.
Agradezco
a Dios
porque
entre
tantos
cami-nos
por
vivir,
Él
decidió
ponerme
en el
que
me encuentro
ahora,
y ha
sido
tan
generoso
conmigo
que
no me
lo dejo
solo
para
mí
sino
que
me rodeó
de “los
mejores
“sí,
mis
padres
junto
con
mi hermano,
mis
profesores
y mis
hermosas
amigas
que
son
tanto
testigos
como
protagonis-tas
de esta
historia.
A
estas
alturas
del
partido
infini-dad
de sensaciones
me invaden.
Es cómico
ver
como
las
niñas
pequeñitas
(llamadas
así
por
mero
y sincero
cariño)
nos
imitan
desde
el peinado,
nuestro
caminado
y la
manera
en que
hablamos
como
si no
vieran
la hora
de crecer
y hacerse
las
grandes
del
colegio.
Gracias
a Dios
alguna
vez
también
fui
una
de ellas.
En ocasiones
una
de esas
niñas
que
solo
pensaba
en correr,
jugar,
compartir
la lon-chera
en los
descansos
y que
esperaba
pacientemente
que
el tiempo
hiciera
lo suyo,
pero
también
fui
a veces
de las
que
a veces
anhelaba
con
el alma
ser
de “ONCE”
y soñaba
con
llegar
a ser
así:
tan
bonita,
tan
grande,
tan
sonriente,
como
se acos-tumbra
a verles
por
los
pasillos
a ellas
las
de “ONCE”.
Parados
en frente
y algunos
con
voz
exhausta
por
el cansancio
estuvieron
y estarán
mis
profe-sores
porque
de cada
clase
aprendí
entre
tantas
cosas
cantidades
de formulas
en análisis,
en física
y química,
en informática
a interactuar
con
un mundo
lleno
de avances,
la constante
insistencia
por
crear
en nosotras
mentes
razónales
; leyendo
sobre
la situación
del
mundo
y la
sociedad
comprendí
que
si bien
la vida
no es
fácil
tengo
que
estar
preparada
para
enfrentarla
con
mucho
criterio
y que
todo
mi obrar
debe
basarse
en argumentos
sólidos;
aprendí
que
es mejor
escribir
y leer
cuando
nos
nace
a que
cuando
no lo
imponen
pero
que
la des-treza
y perfección
la adquirimos
mediante
la constante
practica.
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Siempre
estuvieron
al lado
de mis
compañeras
y por
supuesto
al mío
: Huguito,
Patty,
Aminta,
Clau,
Josue,
Luzma,
Jhon,
Martha,
Marina,
Eduardo,
Chucho,
Gilma,….y
sé
que
se me
pasaron
muchos
por
nom-brar
pero
a todos
y a
cada
uno
de ellos
les
doy
mis
gracias
con
todo
el corazón
porque
no solo
me llenaron
de conocimientos
y teorías
sino
que
también
se empeñaron
por
hacer
de mi
una
mejor
persona
haciéndome
notar
que
la satisfacción
más
grande
la encuentro
sirviendo
al otro.
Y
a lo
mejor
que
me ha
pasado,
quiero
primero
que
todo
agra-decerles
por
ser
tan
ellas
siem-pre,
gracias
porque
fácil
es hacer
amigos,
lo complicado
es saberlos
conservar
y mis
niñas
más
cercanas
: Jhany,
Karen,
Mónica,
Cami,
Meli,
Carol
quiero
que
sepan
que
estoy
muy
orgu-llosa
de ser
su amiga,
y la
felici-dad
y la
nostalgia
se enfrentan
cara
a cara
justo
ahora
que
las
veo
a ellas
tan
bonitas,
tan
grandes,
y al
igual
que
yo con
los
ojos
llenos
de ilusión
y a
la expectativa
de lo
que
vendrá.
Muchos
me han
dicho
que
la época
de universidad
es muy
gratificante
y que
allí
se apren-de
el doble
que
en el
colegio,
pero
yo ya
estoy
contenta
porque
lo que
necesitaba
aprender
sobre
las
diferencias
entre
los
humanos
ellas
se encargaron
de enseñármelo
con
ternura
y franqueza
acom-pañando
este
aprendizaje
de infinitas
experiencias:
compar-tiendo
las
alegrías,
los
temores,
los
suspiros,
las
embarradas
y todo
cuanto
nos
sucedió
ayer,
la semana
pasada,
hace
un mes….
En fin
cada
gesto
y cada
detalle
e incluso
cada
defecto
de ellas
es lo
que
las
hace
tan
valiosas,
en otras
palabras
es lo
que
las
hace
MIS
AMIGAS
y concluyo
diciendo
que
a su
lado
entendí
que
la lágrima
más
sincera
y pura
es aquella
que
derrama-mos
cuando
nos
decimos
Adiós.
Quisiera
poder
seguir
alimen-tando
este
sueño
del
que
no quiero
despertar,
del
que
no quiero
desprenderme
e ima-ginar
que
seguiré
rodeada
de gente
tan
hermosa
como
la que
he conocido,
con
quienes
he compartido
a diario,
con
unas
mas
cercanamente
que
con
otras,
unas
que
llegaron
otras
que
se fueron
pero
todas
pasaron
por
mi y
de mi
expe-riencia
con
cada
una
de ellas
no solo
aprendí
a conocerlas
sino
también
a reconocer
en mi
lo que
soy,
mis
cualidades,
mis
defectos
y a
definir
y defender
mis
ideales.
Pienso
que
un hasta
luego
siempre
es mejor
que
un Adiós
por
eso
a mis
compañeras
de once
ya no
me resta
más
que
desearles
éxitos
en el
recorrido
de esta
“avenida
sin
fin”
y que
en mis
oraciones
las
tendré
presente
para
que
Dios
que
está
allí
arriba
y nos
cuida
siga
cuidando
de cada
una
de noso-tras
como
el rebañito
de niñas
que
algún
día
soñaron
con
ser
“las
grandes
del
colegio”
y Hoy
ese
sueño
se les
hizo
realidad.

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