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En
ocasiones
me detengo
a pensar,
que
será
de mi
vida
en unos
años…
a veces
creo
tener
todo
claro,
pero
existen
ocasio-nes
en las
que
la confusión
me embarga
y siento
que
todo
aquello
cuanto
creía
serían
decisiones
definitivas,
se convierten
en un
río
de dudas,
en el
cual
no queda
otra
alter-nativa
que
confiar
en mí,
para
evitar
dejarme
hundir
por
miedos
e inseguridades.
Que
bello
sería
devolver
el tiempo
y ser
niña
de nuevo.
Jugar
a las
muñecas
con
mis
amigas,
salir
al parque
con
mis
papás,
compartir
fechas
espe-ciales
en familia,
y gozar
de todos
los
instantes
que
la vida
nos
regala.
Pero
ahora,
des-pués
de haber
transcurrido
tan
solo
una
pequeña
parte
de lo
que
se,
será
todo
un sendero,
creo
que
llegó
el tiempo
de dejar
dichos
momentos
en el
baúl
de recuerdos,
mantenien-do
aquello
en el
corazón,
siendo
consciente
que
será
una
huella
imborrable
en mi
vida.
Miro
atrás
y me
doy
cuenta
de cuánto
he crecido;
cuanto
he cambiado…
ahora
mi pensa-miento,
convicciones
y aspira-ciones
son
diferentes.
Ya no
se trata
de jugar
a ser
grandes,
sino
de tener
que
enfrentar
que
estamos
a un
paso
de serlo.
Comenzaremos
a forjar
un nuevo
camino,
una
nueva
ruta,
nuevas
responsabilidades
y retos
por
enfrentar.
Y para
derribar
los
obstáculos
tendremos
que
valernos
de todo
cuanto
aprendimos
a lo
largo
de nuestro
recorrido.
Es aquí
cuando
doy
gracias
a Dios
por
haberme
bendecido,
por
brindarme
la vida
y unos
padres
maravillosos
a quienes
debo
la mayor
parte
de lo
que
soy.
A pesar
que
en momentos
nuestras
diferencias
son
noto-rias,
siempre
son
vencidas,
gracias
a ese
sentimiento
y mágica
conexión
que
existe.
Aquel
lazo
que
nos
permite
mantenernos
unidos
sin
importar
las
circunstancias.
Les
agradezco
a ellos
por
los
llamados
de atención,
por
las
veces
en que
me corrigen,
y por
los
valiosos
consejos
que
me brindan.
Por
confiar
en mí
y darme
ánimo
cuando
siento
que
la esperanza
se ha
perdido,
y que
no existe
nada
que
pueda
ayudarme.
Gracias
a mis
padres
por
generar
en mi
rostro
una
sonrisa
en medio
de la
tristeza,
y mostrarme
el camino
hacia
la luz
en medio
de la
oscuridad;
por
ser
mis
maestros
de vida.
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Y por
supuesto,
cómo
no recordar
a las
personitas
con
quienes
he experimentado
y vivido
diferentes
momentos:
mis
amigos;
con
quienes
hemos
sido
cómplices,
confidentes.
Lastimablemente,
es el
tiempo
y la
vida,
los
que
se encargan
de separarnos;
pero
aun
así
se encuentran
en la
mente
y el
corazón
los
amigos
con
los
que
compartimos
y ya
no se
encuen-tran,
con
los
que
nos
hemos
distanciado,
y los
que
hemos
conocido
recientemente.
Todos
ellos
sin
duda
han
marcado
nuestra
existencia,
dejando
un poco
de ellos
en nosotros,
guiándonos
con
su luz
y permi-tiéndonos
ser
parte
de sus
vidas.
Seres
maravillosos
con
quienes
compartimos
nuestros
secretos,
triunfos,
desilusiones
y sueños.
Por
supuesto
que
parte
impor-tante
la debo
al colegio,
a mi
segundo
hogar;
no solo
el que
durante
primaria
me vió
correr
por
pasillos
de un
lado
para
otro,
disfrutando
de mi
niñez,
sino
de aquel
que
me vió
formándome
como
joven.
Gracias
a los
docentes
que
calurosamente
me guiaron
en mi
proceso
de formación,
no solo
intelectual,
sino
moral.
Quienes
abrieron
su corazón,
y me
dieron
su confianza;
quienes
me acon-sejaron
en momentos
que
consi-deré
difíciles
de afrontar,
en los
cuales
las
dudas
y la
inseguridad
se apoderaban
de mí,
y era
inevitable
contener
las
lágrimas
expresando
los
sentimientos.
Seres
maravillosos
que
día
a día
con
paciencia,
cariño
y alegría
brindaban
una
sonrisa,
a pesar
de sentirse
abatidos
por
el cansan-cio.
A todos
ellos
mil
y mil
gracias!!!
Es ahora,
en este
punto,
donde
la nostalgia
me invade,
pues
es tiempo
que
todas
y cada
una
de las
personitas
que
hacemos
parte
de AVENIDA
ENDLESS
tomemos
nuestros
propios
rumbos,
nos
alejemos,
e iniciemos
la lucha
y persecución
de nuevos
objetivos.
Pero
a pesar
de ello
cabe
resaltar
que
conservaremos
el recuerdo
de haber
protagonizado
nuestra
propia
película,
nuestro
com-partir,
que
sin
importar
los
momentos
de tensión,
temor
o preocupación,
eran
combinados
con
escenas
donde
reinaba
la felicidad
y la
emoción
de saber
que
somos
y seremos
un solo
corazón.
‘’No
hay
nada
imposible,
porque
los
sueños
de ayer
son
las
esperanzas
de hoy
y pueden
convertirse
en realidad
mañana’’
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