“Un
final
siempre
marca
un nuevo
comienzo”.
Al culminar
nuestro
proyecto
de vida,
se generan
grandes
expectativas
pero
ante
todo
grandes
recuerdos
y en
ellos
nuestro
más
profundo
agrade-cimiento
a personas
que
nos
ayudaron
a recorrer
este
camino:
a nuestros
profesores
que
con
sus
enseñanzas
con
su ejemplo
de vida
día
a día
nos
fueron
entregando
su aporte
valioso
para
que
al finalizar
el grado
11 tuviéramos
una
sabiduría
bien
construida.
A nuestros
padres
que
con
su valor
constante
nos
apoyaron
para
que
este
proyecto
se pu-diera
ejecutar,
con
su compro-miso
de estar
siempre
ahí
en los
momentos
más
difíciles
o más
alegres.
A nuestras
com-pañeras
de clase
que
con
cada
personalidad
nos
muestran
un don
especial
que
nos
ayuda
a construir
y a
mejorar.
También
hay
agradecimientos
especiales
a todos
los
em-pleados
que
con
su trabajo
silencioso
estuvieron
siempre
|
presentes,
para
que
nunca
nos
hiciera
falta
nada
y un
agra-decimiento
muy
especial
a nuestra
directora
que
con
suliderazgo
siempre
nos
hizo
mirar
más
allá,
para
seguir
construyendo
nuestro
futuro,
respetar
nuestros
valores
religiosos
y morales.
Que
hizo
vibrar
en nuestro
corazón
un orgullo
constante
de pertenecer
a esta
sociedad
mercedaria.
Pero
todo
esto
no hubiera
sido
posible
sin
la presencia
de Dios
en toda
nuestra
comunidad
mercedaria,
dándonos
salud,
protección,
sabiduría.
Gracias
Aminta,
por
su ge-nerosa
labor,
por
sus
fuertes
pasos
en sus
enseñanzas,
por
hacernos
inspirar
hasta
en estos
momentos
donde
nuestra
mente
está
en Acumulativas.
Y hacernos
crecer
como
una
gran
familia;
su hombro
que
nos
prestó
para
refugiarnos
en cada
momento
y su
seguridad
al momento
de aconsejar:
Hoy
no solamente
le podemos
dar
las
gracias,
sino
POR
SIEMPRE
GRACIAS.

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