¡Ha
llegado
el momento
de la
partida!
La fecha
en que
va-mos
a abandonar
nuestros
salones
que
nos
han
acogido
durante
tantos
años,
en una
de las
etapas
más
bellas
de nues-tra
vida.
Quedan
atrás
las
preocupaciones
que
ocuparon
nuestras
mentes
cuando
an-helábamos
y soñábamos
con
llegar
a ser
bachilleres
de nuestro
Colegio
La Merced.
Han
pasado
las
horas
fatigosas
del
esfuerzo
académico
que
nos
exigía
cada
nuevo
período
escolar.
Se esfuman
hoy
en el
recuerdo,
las
noches
en vela,
los
exigentes
trabajos
en que
debimos
empeñarnos
para
ganar
una
asignatura,
las
innumerables
horas
de clase
y de
laboratorio,
las
evaluacio-nes
y los
temidos
exámenes.
Es
el momento
de cosechar
lo sembrado
y de
celebrar
el triunfo.
Hoy
cerramos,
feliz-mente,
un capítulo
importante
de nuestras
vidas.
¡Felicitaciones!.
Pero
es hoy
el momento
preciso
para
dar
gracias
principalmente
a Dios,
a mis
padres
que
son
y serán
|
mi
base
y mi
apoyo
en todos
los
momentos
de mi
vida,
al profe-sorado
del
colegio
por
brindarme
conocimientos
basados
en valo-res
durante
todo
este
tiempo,
a Móni
que
aunque
no recuerdas
el momento
especifico
del
que
ha-blo,
te convertiste
en una
per-sonita
muy
importante
que
ocupa
un lugarzote
en mi
corazón
y que
cada
momento
vivido
lo subrayo
y guardo
para
que
no se
me ol-viden
nunca
ya que
siempre
se-remos:
Pipiolitas
y a
mis
com-pañeras,
algunas
más
especiales
que
otras
( angie
F4e!,
hermanas
4e,
sam,
madans
) que
podrán
contar
siempre
conmigo.
Aquí
se ve
plasmada
una
leyen-da,
la que
escribió
en su
momen-to
lo que
hoy
llamamos
el Pro-yecto
de vida,
aquel
que
hoy
iniciamos,
con
trazos
vigorosos,
el perfil
de lo
que
pretendíamos
ser
hoy,
al concluir
los
estudios,
y que
confiamos
haber
logrado
exitosamente.
Las
quiero
y recordaré
siempre…
Natalia
López
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