Cuando
era
pequeña
siempre
soñé
con
el día
que
llegaría
a 11,
me graduaría
y saldría
del
colegio
que
para
mí
en ese
entonces
no era
lo mas
agra-dable,
pero
ahora
que
me estoy
enfrentando
a esta
realidad
llegan
a mi
mente
todos
los
recuerdos
de lo
que
he vivido
y me
lleno
de gran
nostalgia
al saber
que
dentro
de pocos
meses
dejaré
una
de las
etapas
mas
maravillosas
de mi
vida
y me
enfrentaré
a un
mundo
nuevo
que
dará
la pauta
para
definir
lo que
seré
en mi
futuro.
Hoy
quiero
darle
gracias
a éste,
mi colegio
que
más
que
el lugar
donde
aprendí
muchas
cosas
se convirtió
en mi
se-gundo
hogar,
en donde
pude
entregar
lo mejor
de mí
cuan-do
me enfrentaba
a distintas
situaciones
que
se presen-taban,
y explorar
mi potencial
como
persona
en todo
el sen-tido
de la
palabra.
A
Dios,
gracias
por
darme
la oportunidad
de tener
una
madre
luchadora
que
a pesar
de la
adversidad
siempre
salió
adelante
y dio
lo mejor
de sí
para
poder
otorgarme
la mejor
educación,
por
eso
sé
que
no se
equivocó
al permitirme
cru-
|
zar
las
puertas
de este
palacio,
que
me permitió
pertenecer
a esta
cultura
de paz
y bien.
A todos
los
docentes,
directivos,
personal
administrativo
y ser-vicios
varios,
infinitas
gracias
por
todo
lo que
aportaron
para
mi formación,
porque
sin
su ayuda
no sería
lo que
hoy
soy,
también,
al grupo
de porristas
y a
las
niñas
de la
microempresa
les
digo
que
sigan
adelante
que
ésta
es una
experiencia
inolvidable
y disfru-ten
cada
momento
como
si fuera
el último.
A
las
estudiantes
de este
colegio
les
quiero
decir
que
aprovechen
esta
oportunidad
que
les
está
dando
la vida,
pues
son
muy
afortunadas
de estar
aquí
y ojalá
que
vivan
a plenitud
todas
las
etapas
de sus
vidas.
Finalmente,
a todas
mis
com-pañeras
y amigas
de LEYENDA
2007,
quiero
que
sepan
que
ocupan
un lugarzote
en mi
co-razón
y que
pase
lo que
pase
nunca
las
olvidaré,
les
deseo
que
cumplan
todos
sus
sueños
y re-cuerden:
“Juntas
somos
un grupo…pero
unidas
seremos
una
LEYENDA”
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