| |
|
|
|
Pasa
por
mi mente
el recuerdo
de aquel
día
en que
llegué
al colegio
por
primera
vez,
mis
ojos
estaban
llenos
de lágri-mas,
por
temor
a empezar
a convivir
con
personitas
des-conocidas
para
mí,
pero
éste
no duró
tanto
pues
con
el pasar
del
tiempo
me dí
cuenta
de lo
maravilloso
que
fue
empezar
esta
nueva
vida
en una
institución,
en la
que
he crecido
intelectual
y como
persona
y que
gracias
a esas
“profes”
que
me recibieron
ese
día
aprendí
mi primera
lección
para
la vida,
ir adelante
sin
importar
cuantas
veces
falle
y cuan
sola
me sienta,
pues
siempre
habrá
alguien
ahí.
hoy
después
de 12
años
vi-vidos
en el
colegio
al lado
de esas
personas,
es difícil
evitar
que
a mis
ojos
vuelvan
las
lágrimas,
pues
mi corazón
se llena
de nostalgia
al pensar
que
ha llegado
la hora
de partir
y con
ello
decir
adiós
a tanta
gente
maravillosa
que
Dios
puso
en mi
camino.
Son
tantos
los
recuerdos
y momentos
compartidos
que
es imposible
describirlos
en estas
cortas
líneas,
por
eso
quiero
decir
GRACIAS,
gracias
Her-manas
y profesores
por
for-
|
|
marme
como
una
mujer
íntegra
y lista
para
afrontar
la vida;
gracias
a mis
padres,
por
haberme
dado
la oportunidad
de ser
parte
de la
familia
Mercedaria,
gracias
niñas
de leyenda
por
estar
durante
todo
este
proceso
apoyándome
y apoyándonos
como
una
gran
familia,
la familia
de “lo
mejor
de lo
nuestro”,
y por
siempre
tener
una
sonrisa
en esos
momentos
difíciles,
gracias
a las
niñas
de 10º
por
ser
siempre
nuestras
amigas
y confidentes
y espero
que
sigan
adelante
que
siempre
las
llevaré
en mi
corazón.
No me
voy
con
mi corazón
triste,
al contrario
mi corazón
esta
lleno
de alegría
al ver
que
hemos
con-cluido
una
etapa
más
en nuestras
vidas,
y nos
espera
un gran
tra-mo
por
recorrer,
habrá
nume-rosas
puertas
que
se abrirán
con
nuevas
oportunidades
para
cada
día
ser
mejor.
Leyenda
siempre
adelante,
nunca
desfallezcan
ante
los
amargos
tropiezos
del
ca-mino,
porque
sólo
los
fuertes
son
los
que
caen
mil
veces
y mil
una
se levantan.
Karen
Natalia
Báez
Godoy.
|
|
|